“Lorenzo
Rafael, no he hecho nada mal”.
(Emilio Fernández, María
Candelaria 1:35:20)
Vale. Tengo que decir algo
acerca de los símbolos cristológicos en la película María Candelaria. Sé que hablamos de esto en clase, pero yo me di
cuenta de estos símbolos antes de nuestra conversación. Estoy muy orgulloso de
los descubrimientos que hice porque no soy muy bueno para analizar la literatura.
Sin embargo, solamente voy a escribir acerca de lo que descubrí antes de
nuestra conversación en clase.
Soy muy cínico, y es difícil
convencerme de una interpretación abstracta de literatura, pero al terminar
esta película supe que María Candelaria era Jesucristo. La razón principal es
que murió inocente, como indica la cita anterior. Era más fácil hacer la
conexión entre Cristo y María Candelaria que Cristo y Adela (de La Casa de Bernarda Alba) porque sabemos
que Adela tiene pecados. Por otra parte, nada de María Candelaria nos indica
que sea pecador. Es hija de una mujer, pero no sabemos quién es el padre. Es
muy amable, a pesar del ostracismo injusto por la gente de su pueblo. También,
en el fin de la película, es matada a causa de una acusación falsa.
Es posible decir también que
María Candelaria es una salvador. Me interesa que su muerte, en efecto, libra a
Lorenzo Rafael de la prisión. Aunque ella misma no abre la puerta de la cárcel,
Lorenzo Rafael no se escapa hasta que María Candelaria esté a punto de morir.
Entonces él recibe la fuerza que necesita para romper la puerta de la cárcel. ¿Es
posible que María Candelaria salva a alguien más? Pienso que sí. Pienso que
salva a la gente de su pueblo—a los que la mataron. Tal vez otros no piensan lo
mismo, pero yo creo que el pueblo aprendió algo con la muerte de María
Candelaria. Sus palabras últimas (citadas arriba) testifican de su inocencia, y
la gente se da cuenta de algo. Por eso, todos guardan silencio y se parten para
permitir que Lorenzo Rafael lleve a María Candelaria entre ellos (1:35:50).
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